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Consejos y trucos

El reto de las etiquetas de lavado

¿Has intentado alguna vez seguir las instrucciones de cada prenda de ropa que lavas? Nosotros sí y hemos sobrevido para contarte la historia.
2022-01-28
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Todos hemos pasado por ello: estar con la típica rutina de lavar la ropa, separar la ropa de color de la ropa blanca… (vaya, lo habitual) y, de repente, te llama la atención una etiqueta de cuidado que jurarías haber leído en mil ocasiones: «Lavar del revés. Secar en horizontal. Estirar mientras esté mojado». 

Paras un momento y te preguntas: «¿Esto hay que hacerlo siempre? ¿Cuántas veces lo habré hecho mal?»

«Toda la vida», te responde tu pareja.

Si fuese el año pasado, seguiría separando la ropa, poniéndola en la lavadora, agacharía la cabeza y haría ver como que mi mujer no tiene razón. Pero estamos en el 2022, un año nuevo y he abierto una nueva página de lavado. Además, he aprendido que mi mujer casi siempre tiene razón cuando dice que me equivoco. Sí, incluso con la colada.

Y después de casi una semana siguiendo las instrucciones de las etiquetas de cuidado al pie de la letra, también he aprendido mucho más de lo que nunca me habría imaginado sobre el cuidado de la ropa. ¿Me costó la vida leer cada etiqueta? Sí, para qué negarlo. ¿Valió la pena? Juzga por ti mismo con estas técnicas y recomendaciones que te comparto y que me han sido realmente útiles.

1. Separa la ropa por materiales

Si eres como yo, esto puede parecerte contradictorio. Crecí pensando que se trataba de simplemente separar la ropa de blanca de la de color (lo cual sigue siendo importante si vas a lavar una prenda que destiña… Lee siempre la etiqueta de cuidado). Aunque para lavar mejor y alargar la vida de tus artículos, lo mejor es separar la ropa (delicados, toallas y ropa de cama, sintéticos, algodón, etc.), porque usarás la misma temperatura de agua y programas de lavado y de secado (si es necesario).

2. Gira la ropa del revés antes de lavarla

Esto es algo que debo admitir que ya sabía que no estaba haciendo bien, pero me daba pereza girar la ropa del revés. ¡Qué tonto! Con este simple paso, alargaremos la vida de los vaqueros, las camisetas serigrafiadas, o con efecto desteñido, y de casi cualquier otro tipo de tinte. ¡Ah, que ya giras la ropa del revés cuando te la quitas? ¡Tú sí que sabes!

3. Tiende la ropa siempre que puedas

Si tienes la suerte de vivir en un edificio o casa con tendedero, sácale provecho. Es un verdadero regalo y sería delito no utilizarlo. Te lo digo por experiencia: en casa tengo uno y es lo más. Aún utilizo mi tendedero de madera con frecuencia (porque aquí en América del Norte es invierno y la ropa llegaría a secarse, sí, pero no sin antes congelarse… Y no creo que esto fuese algo que el fabricante tuviera previsto). Lo del tendedero va de la mano con lo de girar la ropa del revés: además de alargar la vida de la ropa (porque dejarás de someterla a los vuelcos y la brusquedad de la secadora), ahorrarás en luz y esto es genial.

4. ¿Lavas lana a menudo? Hazlo con un detergente especial

Si tienes suerte, puede que no laves prendas de lana a menudo, pero si notas que pones a lavar con frecuencia tus jerséis preferidos, puede que lo mejor sea buscar un detergente específico para lana. Te voy a ser sincero: este consejo me lo dio mi compañera de Dutch Label Shop, Nicole, con la voluntad de que mis jerséis de lana se mantengan bonitos como el primer día. ¡Me quito el sombrero, Nicole!

5. Estira las prendas de lana y déjalas secar en horizontal

Dependiendo de la potencia del ciclo de centrifugado de tu lavadora, tus prendas de lana podrían encogerse un poco cada vez que las lavas. La mejor forma de asegurarse de que esto no sucede y de mantener tus prendas de lana en su forma original es estirarlas cuando todavía están mojadas y, después, dejarlas secar en horizontal completamente. Si cuelgas una prenda de lana, cogerá la forma de donde la hayas colgado y, cuando se haya secado, te resultará imposible quitarle esa deformación que ha quedado marcada de, por ejemplo, el respaldo de la silla donde la colgaste para secar. Importante: la mayoría de lavadoras de autoservicio industriales son demasiado potentes para las prendas de lana. La fuerza que generan los ciclos de centrifugado harán encoger cualquier prenda de lana, así que puede que tengas que lavarlas a mano si no puedes reducir la potencia del centrifugado.

6. Si lavas sintéticos (por ejemplo, ropa de deporte), hazte con una bolsa de lavado Guppy Bag

Más que una instrucción de lavado, es algo inteligente para el medioambiente. Cada vez que lavas sintéticos, estas prendas sueltan pequeñas partículas en el agua residual; un agua que después pasa por el alcantarillado y regresa a nuestros mares. Estos microplásticos terminan en los peces que comemos (y en lo que ellos comen, claro está). La mejor forma de mantener esta basura alejada de nuestras aguas es usando una bolsa de limpieza Guppy Bag para lavar la ropa sintética y tenderla para secarla. Otro consejo: seguramente no querrás deshacerte de tus leggings, pero puedes considerar ir dejando de lado la ropa sintética gradualmente y sustituirla por ropa confeccionada con fibras naturales (como la lana merina).

7. Airea la ropa fuera en lugar de lavarla

 Etiqueta de cuidado de Acne

El último consejo se parece al anterior y creo que es genial que Acne haya incluido una instrucción que tiene en cuenta el clima en una etiqueta de lavado. ¿Lo mejor? ¡Que funciona! Está claro que esto no siempre es una opción en un piso u otro lugar sin lugar donde airear la ropa. Pero incluso colgar algo cerca de una ventana abierta puede ayudarte a airear una prenda y evitar tener que lavarla tan a menudo. Hay quienes incluso recomiendan no lavar nunca prendas como los vaqueros y, en su lugar, tender la ropa al aire libre para airearla. ¡Me gustaría ver una etiqueta de cuidado que dijera esto!

¿Se te ocurre otra recomendación que crees que nos hemos dejado o quieres hacer el reto de las etiquetas de cuidado? Cuéntanoslo en Facebook o Twitter.